Finales de Febrero
Los paseos turíticos empezaron la última semana de febrero. Mi profesora me dio la semana libre en el laboratorio, como siempre sin avisar de ante mano como para que yo pudiera planificarme algo. Pero bueno, tuve una semanita de paseos y salidas por Roma, no descansé, pero eso ya es habitual en mi. Estoy en una ciudad que no es la mia, y no me va eso de quedarme dormida o viendo películas pudiendo salir aunque sea a dar una vuelta por la calles de Roma. Aun así en esa semana conseguí dar una vuelta turística por lo pueblos de alrededor de Roma, en Anagni, Fiuggi y Alatri. Tipicos pueblos de montaña empedrados con calles estrechas y mil rincones de ambiente famialiar. Por falta de luz el viaje se limitó y no pudimos ir a ver los lagos y castillos también conocidos de las afueras de Roma, pero espero que lo pueda hacer en otro rato.
Aun así en esos días me di una vuelta por la iglesia de San Giovanni, que ya era toda una desfachatez llevar varios meses viviendo a su lado y no ir a visitarla. La verdad es que aun así, no es nada del otro mundo para mi. Sí, es donde el Papa da muchas misas y hace mil actos religiosos de diversa indolé... pero seguiré prefiriendo lo verdaderamente romano, o inclusos un edificio del gótico, arte que siempre me ha impresionado. El paseo se continuó callejeando por la Via Boiardo y encontrando tiendas de muchas cosas que nunca viene mal saber por donde andan. Al final cogí Viale a Manzoni, donde pasenado encontré una librería. Lo que me recordó que hacía tiempo que quería comprarme algún libro en italiano, para intentar leer algo en esta nueva lengua. Y compré el alquimista (L' Alchimista), conocido libro de Paulo Coelho, un autor muy leido en Italia pese a su origen de Río de Janeiro. Después continué mi paseo entre pequeñas calles hasta llegar al Coliseo. A esas alturas ya la noche había caido, asique aproveché para tomarme un capuccino junto a este majestuosos restos histórico.
El día acabó volviendo a casa para prepararme e irme de juerga a Glamour, con parte de los chicos de la nueva oleada, por la zona de Pirámide.
Al día siguiente continué con el tur turístico por Roma, visitando diversas iglésias del centro, entre ellas la Chiesa Nuova, para ver las pinturas de Caravaggio. Seguido de un helado cerca del Panteón y posteriormente cena en casa de una chica erasmus.
Para finalizar el mes, unos pocos erasmus decidimos dar la vuelta por los museos de Roma, con eso de que se supone que el último domingo de mes son libres al público decidimos probar. Pero para nuestra sorpresa solo un para de museos disfrutan de esta condición. Aun así no nos paró el día de turisteo, y fuimos al Museo Capitolino, donde vi mi amada Loba amamantando a Romulo y Remo. Una escultura que me trae muy buenos recuerdos por haber una copia, regalo de Roma, en Segovia. También visitamos el Palazzo Nuovo, Palazzo dei Conservatori y por último el Monumento de Vittorio Emanuele II, tan majestuosos y reluciente de ese blanco cegador que corona la Piazza Venezia. Todo cerca unas cosas de las otras, asique el día aunque completo no supuso muchas caminatas. Eso sí, como siempre obligandome a pagar unos pastones cada vez que entraba en algún sitio debido a que mi edad ya no se beneficia de ningún tipo de descuento. Esto le hace sentir a uno mismos más viejo de lo que se es. Y luego me dicen que no dejo de repetir que soy la vieja... pero como no lo voy a hacer??? si cada vez que hago turismo me lo recuerdan.

Comentarios
Publicar un comentario